Entras a una cafetería en Ciudad de México. Después visitas otra en Guadalajara. Semanas más tarde conoces una en Madrid. Y de pronto tienes la sensación de que ya habías estado ahí. Muros color arena, Micro cementó, Madera de roble, Lámparas esféricas, Sillas Wishbone, Plantas perfectamente colocadas, Un logotipo discreto en negro, Todo luce bonito, Todo es "instagrameable", Pero nada permanece en la memoria.
A este fenómeno muchos comienzan a llamarlo Pinterestificación, un concepto que describe cómo miles de proyectos terminan pareciéndose entre sí debido a la influencia de Pinterest, Instagram, TikTok y las tendencias virales.
El problema no es que el diseño sea atractivo.El problema es cuando la tendencia reemplaza a la identidad.
La Pinterestificación ocurre cuando un proyecto se diseña copiando referencias visuales exitosas en internet en lugar de construir una identidad propia.
No importa si hablamos de una: cafetería, restaurante, hotel boutique, oficina, tienda, vivienda.
El resultado suele ser el mismo:
Un espacio bonito para la fotografía, pero débil para la memoria.
Las redes sociales funcionan mostrando aquello que ya ha demostrado generar interacción. Entonces sucede un ciclo:
1.- Aparece una tendencia
2.- Miles la copian
3.- los clientes la piden
4.- los diseñadores la repiten
5.- el algoritmo vuelve a mostrar exactamente lo mismo.
Con el tiempo, el diseño deja de resolver problemas para convertirse únicamente en una fórmula visual.
Aquí aparece un problema mucho más serio.
El branding arquitectónico desaparece.
Si todos utilizan:
- La misma paleta de colores
- Los mismos acabados
- El mismo mobiliario
- La misma iluminación
- El mismo estilo fotográfico
¿cómo recuerda el cliente cuál visitó?
La memoria funciona gracias a las diferencias.
No gracias a las similitudes.
¿cómo recuerda el cliente cuál visitó?
Muchas empresas creen que un espacio "bonito" será suficiente para atraer clientes. Pero un diseño exitoso no solo debe generar fotografías.
Debe generar:
- Reconocimiento
- Recordación
- Experiencia
- Emoción
- Conversación
Cuando un cliente recuerda un lugar semanas después, normalmente no recuerda el color del muro.
Recuerda cómo se sintió. Eso es diseño.
Arquitectura con identidad
responde al contexto
refleja la marca
evoluciona con el tiempo
se vuelve memorable
Arquitectura de tendencia
responde al algoritmo
refleja Pinterest
envejece cuando cambia la moda
se vuelve una más
Durante años hemos visto repetirse exactamente la misma receta:
- concreto aparente
- madera clara
- acero negro
- plantas tropicales
- tonos beige
- iluminación cálida
- logotipo minimalista
No hay nada malo con esos materiales.
El problema aparece cuando todos cuentan exactamente la misma historia.
Una cafetería debería comunicar:
- su origen
- su filosofía
- su comunidad
- su personalidad
- su cultura
No únicamente una tendencia de internet.
En LAB Arquitectura e Interiorismo creemos que un proyecto no debe diseñarse para obtener más "likes".
Debe diseñarse para permanecer en la memoria de las personas.
Antes de seleccionar un material hacemos preguntas como:
- ¿Qué historia quiere contar esta marca?
- ¿Cómo queremos que el usuario recuerde este espacio?
- ¿Qué emociones debe provocar?
- ¿Qué elementos son imposibles de copiar porque pertenecen únicamente a este proyecto?
Cuando esas respuestas aparecen, el proyecto deja de ser una copia.
Comienza a tener identidad.
Pinterest seguirá siendo una fuente extraordinaria de inspiración.
Seguirá marcando tendencias.
TikTok seguirá viralizando estilos.
El problema nunca ha sido inspirarse.
El problema comienza cuando dejamos de diseñar.
Porque las tendencias pueden atraer miradas.
Pero solamente la identidad construye marcas que permanecen en la memoria.
La arquitectura y el interiorismo tienen la capacidad de contar historias, construir emociones y diferenciar negocios.
Un espacio memorable no nace de copiar un tablero de Pinterest.
Nace de entender profundamente a las personas, la esencia de una marca y el contexto donde ese proyecto vivirá.
La arquitectura y el interiorismo tienen la capacidad de contar historias, construir emociones y diferenciar negocios.
Un espacio memorable no nace de copiar un tablero de Pinterest.
Nace de entender profundamente a las personas, la esencia de una marca y el contexto donde ese proyecto vivirá.
Las modas pasan.
Las marcas con identidad permanecen.